viernes, 18 de febrero de 2011
Querida pequeña,
tu imagen proyectada sobre el río te hace aún más grande y hermosa. Los colores de tu alrededor hacen que tú seas mi favorita.
Algunos dicen que eres poco para ellos, que necesitan abrir sus horizontes y que tú eres demasiado pequeña. ¿Pero sabes qué les digo? Que no saben apreciarte, que no han sabido perderse por tus calles estrechas, ni han sabido perder el tiempo en unos de tus parques.
Estás llena de historia y de misterios. Tu sola encandilaste a los romanos e hiciste que los franceses cayeran a tus pies. Será que eres especial, será que tienes algo que deja huella.
Y por muy lejos que yo vaya, siempre te llevaré en mi corazón. Y para asegurarme que esto se cumpla, ya estoy cerca de dónde dice la leyenda que hay que darte un beso.
Girona, siempre, mi locus amoenus.
tu imagen proyectada sobre el río te hace aún más grande y hermosa. Los colores de tu alrededor hacen que tú seas mi favorita.
Algunos dicen que eres poco para ellos, que necesitan abrir sus horizontes y que tú eres demasiado pequeña. ¿Pero sabes qué les digo? Que no saben apreciarte, que no han sabido perderse por tus calles estrechas, ni han sabido perder el tiempo en unos de tus parques.
Estás llena de historia y de misterios. Tu sola encandilaste a los romanos e hiciste que los franceses cayeran a tus pies. Será que eres especial, será que tienes algo que deja huella.
Y por muy lejos que yo vaya, siempre te llevaré en mi corazón. Y para asegurarme que esto se cumpla, ya estoy cerca de dónde dice la leyenda que hay que darte un beso.
Girona, siempre, mi locus amoenus.
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