No te olvido, ni a ti, ni a tu voz, ni a tus muestras de cariño y creo que no podré olvidarlo nunca. Es tan duro ir a tu casa y que no estés, es tan duro hacerme la fuerte cuando en realidad cada día pienso en si aún estuvieras...
No consigo hacerme a la idea, y hoy aún menos, cada año nos veíamos este día, como casi todos los demás, pero hoy en especial. Fuiste elegido por mis padres para ser mi padrino... siempre has sido especial para mí y yo para tí, tu niña, a la que le gustaba el futbol y odiaba tu tabaco...
Te voy a querer y a echar de menos siempre, ojalá estuvieras aquí...
No hay comentarios:
Publicar un comentario